El Naufragio https://naufragio.net Vasto océano imaginativo Mon, 15 Oct 2018 22:12:10 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=4.9.8 https://i2.wp.com/naufragio.net/wp-content/uploads/2018/06/cropped-IconoNaufragioCuadrado.png?fit=32%2C32&ssl=1 El Naufragio https://naufragio.net 32 32 126150024 Recuerdos Olvidados I (Jo) https://naufragio.net/recuerdos-olvidados-i/ https://naufragio.net/recuerdos-olvidados-i/#respond Fri, 12 Oct 2018 12:00:28 +0000 https://naufragio.net/?p=3500 La luna brilla menguante esta noche. La pequeña vela encendida en la tienda de campaña parpadea creando juegos de luces y sombras. La muchacha deja el diario de vuelta a su sitio y mira a su acompañante. –¿Qué es esto, Alair? –Algo que deberías saber. –¿Saber? ¿A qué te refieres? Es absurdo… Además, Belkas llegará […]

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La luna brilla menguante esta noche. La pequeña vela encendida en la tienda de campaña parpadea creando juegos de luces y sombras. La muchacha deja el diario de vuelta a su sitio y mira a su acompañante.

–¿Qué es esto, Alair?

–Algo que deberías saber.

–¿Saber? ¿A qué te refieres? Es absurdo… Además, Belkas llegará de un momento a otro y nos encontrará husmeando en sus cosas… y este mes no creo que pueda soportar más latigazos.

Alair suspira y empuja el diario con su pata de nuevo hacia la chica.

–¡Mira, gato estúpido! Es a mí a quien le duelen los latigazos, ¿sabes? no a ti. Tu eres incorpóreo, no sabes qué es el dolor, pero yo, sí.

–Sí que se qué es el dolor. Una vez tuve cuerpo…

–¡Bah! Ya estamos otra vez… –pone voz burlona y dice –”Que si yo un día tuve una hermana, que si yo otro día abrí un vórtice, mimimi” ¡Gilipolleces!

Ella le da la espalda y se dirige hacia la puerta de la tienda de campaña de Belkas, pero tras dar un par de pasos se queda inmóvil. El espíritu felino se queda pensativo mirándola, moviendo inconscientemente su enorme cola. Tras unos minutos de silencio se incorpora y dice:

–Si realmente no quisieras saber qué es lo que pone, te habías marchado ya. ¿No tienes curiosidad por saber por qué estás aquí? ¿Por qué Belkas nunca te ha contado nada de tu pasado?

–Belkas ya me dijo una vez que preguntar tanto me saldría caro… –dice tocando las cicatrices que tiene sobre su hombro izquierdo, como si aún doliera.

La rabia inunda sus ojos y sin darse cuenta tiene el diario otra vez en sus manos. La voz de Alair cada vez suena más profunda, tentándola cada vez más.

–¿Y por qué te querrá ocultar tu pasado? Venga, niña, léelo. Sabes que yo soy el único que siempre estaré aquí, a tu lado.

–¿Y qué ganas tu a cambio de que lea los secretos de Belkas? Nunca haces nada sin obtener algo a cambio.

–Ayudarte niña, ¿o a caso no me crees? Estoy cansado de que nos usen para sus propósitos. Tenemos que salir de aquí, y para ello necesitas leer ese diario.

–Lo sabía, siempre hay algo. Siempre hay un motivo para que Alair consiga lo que quiere…

Dice la muchacha en voz baja a modo de queja mientras se dirige hacia la cama, sobre la cual se sienta con las piernas cruzadas. Abre el diario y comienza a leer. Le parece lo más tedioso que jamás haya leído en su vida. Aburrida y sin encontrar el verdadero motivo por el cual Alair le ha obligado a hacerlo, comienza a ojear por encima los párrafos y a pasar una hoja tras otra. Ella suspira y mira a Alair con reproche.

–¿En serio?

–Ve más adelante, hasta que encuentres en un margen apuntado la palabra «Vilennea».

Alair se pasea de aquí para allá impaciente. Obedeciendo a su compañero espiritual llega a la página indicada por este.

–¿Vilennea? ¿Eso no está en Esseria?

–Sí.

–¿Y por qué no me haces un resumen y acabamos con esta tontería de una vez?

–¡LEE! –el tono de Alair es de enfadado.

–¡Está bien! ¡Está bien! Tampoco es para ponerse así, madre mía…

 

Estamos aquí por orden de Gible Momak. Nos ha contratado para arrasar el pueblo de Umok, ya que quiere para él sus tierras. Pero yo no soy nadie para poner en entredicho los deseos de nadie, mientras me paguen, el resto me da igual. De Umok pensamos sacar buena tajada, ya que podemos hacer prisioneros y hacer con ellos lo que mejor queramos. Atacaremos antes del amanecer, para que no tengan tiempo de escapar.

 

Esto es una mierda. He perdido unos cuantos buenos hombres, pero les hemos hecho pagar con sangre y vísceras mis bajas. Como botín hemos apresado a todas las mujeres, niñas y niños. Conozco un buen hombre yusethiano que pagará bien por nuevas putas y siervos. Aunque me dejaré alguna para que me acompañe en la larga travesía a Al’Ujib.

 

¡Por fin estamos en tierra! ¡Ya creía que me iba a convertir en pez de tanto mar! Ya casi se me olvida hasta de cómo se escribe y todo. Llevamos meses en el barco, de los cuales tengo pocos recuerdos. Solo he bebido y follado con parte de las esclavas. No con todas, soy un caballero, además, me pagarían menos por tocar mercancía que me puede hacer rico.

 

Acabo de cerrar el mejor trato con Bishr que he hecho jamás. Creo que cuando se dé cuenta de lo que me ha pagado por las putas y los crios no querrá volver a hacer negocios conmigo. Qué se joda. ¡Soy ricooo!

Volvemos a casa mis muchachos y yo. Nos quedamos con unos cuantos “souvenires” de nuestros trabajos por Vilennea. El camino es largo y habrá que entretenerse con algo.

 

Han pasado unos meses desde que volvimos y el imbécil de Miryl ha dejado preñada a unas cuantas vilenneanas. ¡Hay que joderse! Ahora me toca hacerme cargo de ellas ya que su mujer le dará una paliza si se entera. Hay que ser muy imbécil…

 

Se me está acabando el dinero. No puedo ir a Esseria porque el maldito barco zarpó hace unas semanas y yo estaba muy borracho como para poder acordarme de ello. Solo me queda la opción de trabajar aquí, pero estos ujibos solo quieren asesinos sigilosos y mis hombres están para el arrastre. Y el mercado de asesinos está lleno de sucios sicarios y rastreros pícaros. Tengo que pensar en algo.

Anoche estuve con Rirth. Es una puta un poco cara, pero cuando piensa se le ocurren buenas ideas. Se hará pasar por una esclava más de la siguiente remesa que me llega mañana y de esta manera podrá ver si alguna de mis esclavas es apta para ser convertida en chamán. Yo de estas cosas no entiendo una mierda, así que espero que sepa lo que hace. Una vez lo haga, entrenaré a mi nuevo juguete para que sea un asesino, algo nuevo en el mercado, y se venderá caro. Yo cobraré los encargos y si le pillan, solo tengo que mentir y decir que no sé quién es y volver a empezar el proceso de nuevo. Es una idea perfecta.

 

Han pasado un par de días, pero dice que ha encontrado el candidato ideal… bueno, candidata. En unos meses nacerá una niña y tiene todas las papeletas para ser la elegida. ¡Estoy de suerte! No tendré que esperar demasiado.

 

La muy zorra de Rirth me ha engañado. Dice que hasta que no sea «mujer» no se puede llevar a cabo el rito de iniciación y tendrá que vigilar bien de cerca a la niña y cuidarla mientras la mantengo yo aquí. ¡LA MUY PUTA! Cómo me la ha jugado…

 

Ayer nació la cría y la madre murió al nacer ella. Mejor, una boca menos que alimentar. Y otra buena noticia es que vuelvo a Esseria por negocios. A ver si cuando vuelva puedo comenzar con el entrenamiento.

 

He vuelto esta mañana a casa y con dinero otra vez ¡por fin! 3 años esperando pisar mi casa otra vez y pensaba correrme una buena juerga esta noche, pero Rirth me ha recordado “mis obligaciones”. Y encima descubro que la mocosa ya tiene nombre. «Jo» dice que la ha llamado. En fin, ella es la que la ha cuidado…

–¿Estás queriendo decirme que yo soy esa “cría”? ¿Quién es Rirth? ¿Por qué…? ¿por qué no me acuerdo de nada? ¿Alair, dónde estás?

Jo mira a su alrededor desesperada buscando en la oscuridad a su amigo incorpóreo. De su espalda aparece Alair con mirada cómplice, una ceja arqueada y una mueca en su boca.

–A tu lado, como siempre. No es el hombre que pensabas, ¿verdad?

Alair pasa con la pata unas cuantas hojas hacia adelante y Jo continua leyendo.

 

[Continuará…]


Imágen: Libro antiguo

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Tuliëlle Skara II https://naufragio.net/tulielle-skara-ii/ https://naufragio.net/tulielle-skara-ii/#respond Fri, 05 Oct 2018 12:00:14 +0000 https://naufragio.net/?p=3494 CAPÍTULO III La esperada fiesta Solo quedaban unas horas para que gran parte de la ciudad estuviera en la fiesta de Sarata Lobeth. Mi tía llegó esa misma mañana cargada de regalos. Mi tía Mashera era bellísima y nunca le faltaban pretendientes, y esta noche no iba a ser diferente y ella lo sabía, así […]

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CAPÍTULO III

La esperada fiesta

Solo quedaban unas horas para que gran parte de la ciudad estuviera en la fiesta de Sarata Lobeth. Mi tía llegó esa misma mañana cargada de regalos. Mi tía Mashera era bellísima y nunca le faltaban pretendientes, y esta noche no iba a ser diferente y ella lo sabía, así que se trajo sus mejores galas para encandilar al mejor hombre de la fiesta. Se ofreció a preparar unos tés mientras mi abuela, mi madre y ella me veían con el regalo de mi tía: un precioso vestido de satén verde hierba de media manga para que fuéramos conjuntadas y causar sensación.

Nunca pensé que diría esto, pero tenía ganas de ir a la fiesta, ver a Zack, pero para comprobar si me había delatado a su madre Sarata de alguna forma.

Antes de entrar en la mansión Lobeth mi abuela me agarró de la mano haciendo que mis padres junto con mi tía y mi abuelo se adelantaran. Se quitó el brazalete que siempre llevaba con ella y me lo colocó en mi brazo con una gran sonrisa en la cara. Esa noche la piedra preciosa relucía blanca y brillante destacando mucho más que el vestido de mi tía, pero eso no me importaba ya que mi abuela me había hecho el mejor regalo que me habían hecho nunca.

Me sorprendió ver que la noche trascurrió de lo más normal, solo que había demasiada gente para mí. Transcurridas unas cuantas horas y tras la cena parte de los invitados comenzaban a volver a sus casas, pero muchos continuaban bailando y charlando disfrutando de la música. Marten y Sarata Lobeth comenzaron a pasear entre sus invitados hablando solo con unos cuantos, entre ellos mi familia, ya que habían reservado una pequeña sala de su mansión para estar más tranquilos con unos cuantos invitados. Un repentino ataque de sueño invadió mi cuerpo. Apresurándome me acerqué a mi madre antes de que marchara para informarle que saldría un rato a tomar el aire y dejar de escuchar conversaciones absurdas y superficiales.

Todo me daba vueltas, no podía mantenerme en pié, únicamente podía avanzar por el oscuro pasillo si me apoyaba en las paredes pero la gran cantidad de sillas absurdas y estatuas sin sentido me hacían llegar a mi destino con demasiada dificultad. Lo último que recuerdo es la voz de Zack preguntándome si me encontraba bien.

Fatal desenlace

No recordaba nada, pero tenía que escapar como fuera de allí. Al girar sobre mis talones de repente mi cuerpo quedó inmóvil, como si en un segundo me hubieran convertido en una estatua de piedra. Delante de mí estaban los cuerpos sin vida de mi madre y de mi abuela. No sé de donde saqué fuerzas pero corrí hacia ellas cayendo de rodillas a su lado. Las lágrimas no dejaban de brotar nublándome la vista. No podía creer lo que estaba pasando. Las heridas que habían provocado su muerte… es como si se hubieran quemado… “No, no puede ser… ¡Qué he hecho!”

-“¡POR AQUÍ!” “¡Está aquí!” “¡Qué no escape!” “¡LA QUIERO VIVA O MUERTA!” “Pagará por lo que ha hecho”

No podía permanecer más tiempo allí. Me despedí de mi madre y mi abuela. Las tuve que dejar atrás. Corrí en dirección opuesta a los gritos que reclamaban mi cabeza, si lograba llegar a la cocina y salir por la puerta trasera, lograría llegar al bosque. Pero no todo sería tan fácil. En la puerta de la cocina estaba Sarata. No me dio tiempo a reaccionar. Gritó a la muchedumbre que comenzaba a entrar por la puesta principal avisándoles donde me encontraba. A mi espalda escuché que Zack bajaba corriendo las escaleras. No había otra escapatoria, empujé con todas mis fuerzas a Sarata haciéndola que cayera contra el suelo. No miré atrás ni dejé de correr. Nunca podría haber oído a Zack y a su madre:

-“Pero qué ha hecho, madre.”

-“Lo que tendría que haber hecho tu abuela Yuno con la elfita Laevinë en su momento, en vez de quedarse en casa amargada toda su vida. Gracias a mí y a tu futura tía Mashera, ahora volveremos a tener el poder de esta ciudad, el que siempre nos ha pertenecido.”

-“Nunca os lo perdonaré, madre.” Zack miró a su madre, nunca en su vida odiaría tanto a alguien como la odiaba a ella en aquél momento. Él ya no podía deshacer lo ocurrido, pero se encargaría de arreglar las cosas como fuera.

Nueva vida

Logré esconderme durante unos días hasta que pude entrar a mi casa para poder coger lo necesario para escapar de allí. No culpo a la gente de la ciudad por querer verme muerta. Caminé y caminé hasta llegar a un pueblo que estaba un tanto alejado de las rutas comerciales de Calbarás. Allí había llegado antes que yo los rumores de mi matanza, pero lo bueno era que nadie me reconoció, pude pasar desapercibida.

Me hospedé en una pequeña taberna en la que no había mucha gente. Tras un par de días mientras miraba mi mapa en busca de rutas poco frecuentadas, se me acercó una anciana cuya cara la cubría con su capucha.

-“¿Sabes muchacha? No eres tan diferente a mí cuando tenía tu misma edad.”

Se retiró la capucha dejando que pudiera ver su rostro. Su cabello, que antaño fue largo y hermoso, ahora lucía blanco como la nieve, debía tener unos sesenta años. Las arrugas eran claramente visibles tanto en la cara como en las manos. Sus ojos me inspiraban paz y tranquilidad, dos sentimientos que necesitaba más que nunca. Extendió sus manos para agarrar las mías mientras decía:

-“Eres muy joven para viajar sola querida. ¿Cómo te llamas?”

-“Karsha

-“Con que Karsha, ¿eh?” Era consciente de que no era mi verdadero nombre, pero continuó sin importarle mucho. “Voy dirección Sauthelle. Allí tengo una pequeña librería con la que me gano la vida. ¿Qué te parece venirte conmigo? El viaje es largo y juntas se hará más divertido. Una vez allí, si quieres, puedes trabajar para mí. No voy a aceptar un no por respuesta, jovencita.”

Ya ha pasado más de año y medio desde que conocí a Melea. Ella se sentía sola y yo necesitaba desaparecer, ambas nos salvamos mutuamente y es algo de lo que no me arrepiento. Pero lo que hice estuvo mal, muy mal. Aún hoy no sé ni cómo lo hice y ni el porqué. Entre los cuerpos no encontré ni a mi abuelo, ni a mi padre, ni a mi tía Mashera, espero que no les hiciera algo peor y que, aunque me odiaran, aún continuaran con vida. Por más que le diera vueltas a la idea, sólo yo pude hacerlo. Nadie más en la ciudad sabía utilizar la magia y fui yo la que fue descubierta por Zack utilizándola a escondidas, la culpa recaía sólo sobre mí. Pero no podía dejar de practicarla, debía estudiar mucho más para que no volviera a pasar lo mismo. He encontrado muchos libros sobre magia escondidos entre los libros de Melea que me están ayudando mucho. Debo continuar estudiando y aún me queda mucho por aprender.

Primera parte.


Imagen: Soul Born por Daniel Dos Santos

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Los Ciclos de Drem https://naufragio.net/ciclos-de-drem/ https://naufragio.net/ciclos-de-drem/#respond Fri, 28 Sep 2018 12:00:17 +0000 https://naufragio.net/?p=3480 Nosotros, los kokebi, los hermanos menores de Drem, damos testimonio de su grandeza. EXORDIO DREM En el principio del TODO nada estaba escrito. Todo era vasto, reinaba al caos y el orden por igual. Las tinieblas y la claridad vagaban sin rumbo expandiéndose más y más. El paso de los eones hizo que las vorágines […]

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Nosotros, los kokebi, los hermanos menores de Drem, damos testimonio de su grandeza.

EXORDIO DREM

En el principio del TODO nada estaba escrito. Todo era vasto, reinaba al caos y el orden por igual. Las tinieblas y la claridad vagaban sin rumbo expandiéndose más y más. El paso de los eones hizo que las vorágines se calmasen. Fue entonces, y no antes, cuando aparecieron las primeras ESTRELLAS. Las primeras esencias que habitaron el TODO.

Una de ellas, perdida por el inmenso espacio, transcendió al resto de ESTRELLAS. Se convirtió en un ser sabedor del TODO. Así Drem, consciente de sí misma, comenzó su Viaje Estelar.

Cuando se dio cuenta de su desmesurada soledad creó vida, dando inicio a la rueda del destino. Escogió un planeta. Sólo uno, al igual que ella. No hacía falta más. El más hermoso y el que más recursos podía albergar para que así, su obra, pudiese valerse por sí misma. Ella quedó como observadora. De esa forma nacimos nosotros, sus hermanos menores.

[…]

-0.

[…]

Y el día llegó. Debimos abandonar el Viejo Mundo. Salimos de él en busca de nuevos horizontes, nuevas metas, nuevas ambiciones. El hecho fue tal que nos olvidamos de nuestros orígenes. Nos distanciamos tanto, no solo en espacio sino también en tiempo, que el Viejo Mundo se perdió para siempre. El motivo aún se desconoce a día de hoy al igual que las coordenadas de nuestro origen. Todo quedó allí.

Evolucionamos, crecimos, se crearon nuevas especies y mil formas de pensar. Colonizamos gran parte del universo, pero en realidad era una ínfima parte del TODO. Y no sería hasta muchos milenios después que por fin volviésemos a tener contacto con Drem.

-671.

Primer ciclo Drem

[…]

Observando el firmamento descubrió algo muy curioso: una formación de estrellas nunca vista ni registrada antes. Y apareció como de la nada. Estaba formada por una estrella central de un color purpura y a su alrededor se contaban cientos de estrellas más pequeñas y de diversos colores. Todas cambiaban de tamaño cada poco tiempo, y las pequeñas incluso cambiaban su tonalidad, como si mantuviesen una conversación. Nyota continuó observándolas durante décadas, obsesionada con esa constelación, hasta que una noche la constelación le devolvió la mirada.

En sueños Drem le recompensó con su perseverancia. Le reveló sus anhelos y preocupaciones. Le hablo del Viejo Mundo y se lo mostró. Drem quería que nosotros, sus hermanos menores, volviésemos a nuestro hogar. Aquel que dejamos atrás en el olvido. Y le dio las pautas para poder llegar a él.

Nada más despertar Nyota comunicó su visión al resto de la Nación Kirishima. Sabiendo que ese era su verdadero camino nadie se opuso a ello. Entre los más ancianos se conocía la leyenda del Viejo Mundo, heredada de generación a generación, pero nadie se atrevía a hablar de ello por temor a que se desvaneciese cual rocío de la mañana. Ahora sus creencias comenzaban a ser reales.

De esta forma se establecieron las bases del Nakşatra, llegando a convertirse en la religión que es hoy en día. Y nosotros, los kokebi, los hermanos menores de Drem, damos testimonio de su grandeza.

Nyota fue nombrada Gran Od de Drem, la cabeza del Nakşatra. Se crearon las cuatro Ordenes, y partieron en diferentes direcciones a lo largo y ancho del universo, para expandir la palabra de Drem y en busca de las pistas que le fueron reveladas a Nyota.

-1063.

[…]

[…]

Cuarto ciclo Drem

[…]

E Inao nació, tal como fue escrito. La pequeña de siete hermanos no sería más que la última de la familia. Y así fue educada. Querida por todos por ser la menor, pasó sus primeros años como otra niña más y sin muchas aspiraciones.

Como así lo dispuso Drem, uno de sus hermanos mayores fue ordenado Gran Od de Drem, y ,como tal, necesitaba un pupilo. El amor que procesaba por la que era su hermana pequeña hizo que esta fuese elegida como tal.

-7589.

Instruida en los duros caminos del Nakşatra, Inao Utono fue ordenada Saţāra de Drem de la Orden de Sao, la más importante de todas las Ordenes y la más representativa de la Nación Kirishima. Pasó sus años de adolescencia como sacerdotisa del Templo de Sao siguiendo las doctrinas del Gran Od de Drem, estudiando y ayudando al resto de sus hermanos. Pero ese no era el camino que Drem quería que siguiese.

Una noche, en mitad de sus sueños, Drem le habló, como ya hizo con Nyota tiempo atrás. Mediante imágenes le desveló cual era su verdadero camino. Llevar a sus hermanos de vuelta a las praderas, montañas y mares, como las que reinaban en el Viejo Mundo. Le mostró dónde se encontraba la Semilla de la Vida y le enseñó a usarla para devolverle la vida al Viejo Mundo.

Había sido la elegida. Pero su revelación debía mantenerse en secreto. Drem guía los pasos de sus kokebi siempre que estos estén atentos a su voz. Y tal conocimiento no debía ser revelado.

Terminando su camino como Saţāra de Drem pidió ser ordenada como Seren de Drem y, como diplomática de la Nación Kirishima, así poder difundir los preceptos de Drem a lo largo y ancho del universo. Como fe joven que es El Nakşatra los kokebi no nos negamos a la misión de Inao.

-7590.

[…]

[…]


Ambientación para Estrellas Errantes. Partida de Ocaso Sideral.

Imagen: Sky space dark galaxy, de pexels.com

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Lobo en supermercado https://naufragio.net/lobo-en-supermercado/ https://naufragio.net/lobo-en-supermercado/#respond Fri, 21 Sep 2018 12:00:01 +0000 http://naufragio.net/?p=736 Los raros signos humanos eran tan incomprensibles y absurdos como caminar a dos patas. Mike Harris el Apestoso había enseñado a Donna que un círculo rojo y con una línea por el medio significaba “prohibido”, como la parte de la Letanía donde se hababa de no aparearse con Garous. Entonces, ese círculo sobre una figura […]

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Los raros signos humanos eran tan incomprensibles y absurdos como caminar a dos patas. Mike Harris el Apestoso había enseñado a Donna que un círculo rojo y con una línea por el medio significaba “prohibido”, como la parte de la Letanía donde se hababa de no aparearse con Garous. Entonces, ese círculo sobre una figura canina significaba que los perros no estaban permitidos; pero ella era un lobo al fin y al cabo. Los humanos no sabían distinguir una cosa de la otra porque eran idiotas. Donna se sentó sobre sus cuartos traseros mientras observaba a los monos tras la pared transparente. Quizás se esforzaba mucho en mirar, porque parte de su hocico estaba pegado al “cristal”, como lo llamaba Sinnerfield, dejando un reguero de babas y vaho de respiración; pero eso a Donna no le importaba lo más mínimo.

Había buscado por toda la ciudad un establecimiento en el que tuviesen restos de comida deliciosa en las cajas de plástico traseras, sin éxito. Donna se había detenido frente a aquel lugar por el agradable olor dulce del azúcar sobre hojaldre; ella lo conocía bien por sus frecuentes asaltos a las pastelerías. Pero esta fragancia era diferente, hipnótica. La salivación creó un charco de baba cerca de sus patas, empapando parte de sus garras. Los humanos entraban y salían del lugar sin percatarse de Donna, salvo algún intento de cánido que no superaba los 30 centímetros de alto.

Un niño se acercó a la Roehuesos, balbuceando algo en su idioma. A pesar de que Donna ya había aprendido las combinaciones de palabras estúpidas que usaban los humanos para comunicarse, la práctica de inglés con infantes de tres años no era precisamente su hobby. Tras recibir una caricia, la loba intentó gruñir, pero el crío le ofreció el origen de aquel olor: una sabrosa, crujiente y celestial rosquilla de crema con azúcar glasé. Donna se comió el trozo de placer inmediatamente, baboseando aun más la acera de la calle; el niño contestó con una carcajada y se lo llevó su madre, que estaba completamente asustada por el enorme tamaño de la Roehuesos. Ésta asumió que el crío o su madre eran el origen de aquellos pedacitos de cielo perruno, así que decidió seguirlos hasta el coche. La mujer aceleró el paso y entró en el vehículo, cerrando las ventanas y mirando a Donna con una mueca de parálisis y horror. Ésta lanzó un gruñido de satisfacción y regresó de nuevo a la entrada del lugar, donde encontró una de las mayores revelaciones de su vida: un humano adulto entregaba piezas de metal a cambio de las rosquillas.

Excitada por su descubrimiento, recorrió las calles recogiendo cualquier trozo de hierro que se asemejase a aquellas piezas redondas que usó el humano. Cuando tuvo varias y el tamaño era considerable, se acercó de nuevo al establecimiento y entró, ignorando el signo que prohibía el paso de perros; pero ella era un lobo. El enorme tamaño de Donna en su forma de lobo empezó a sembrar el pánico entre los clientes del supermercado. Cuando colocó un montón de chapas oxidadas, trozos de radio de bicicleta y restos de tubería sobre la mesa de la panadería, al panadero le dio un ataque al corazón y cayó inconsciente sobre el mostrador. Donna hizo un gesto de aprobación y se coló para devorar sus queridas rosquillas.

Milton tuvo que llevar a su compañera al laboratorio de la Justicia Metálica para hacerle un lavado de estómago. También tuvo que dar explicaciones de los motivos de la lupus para irrumpir en un supermercado de barrio y atacar al panadero, aunque los altos cargos nunca entendieron por qué después Donna se tragó cinco kilos de rosquillas azucaradas, cuatro panes blancos, tres paquetes de donuts de chocolate y una barra de pan integral.

Desde entonces, a la rara Donna la Espumarajos no le gusta nada dulce. O, al menos, nada que sea demasiado dulce. El panadero de aquel supermercado decidió dedicarse a la agricultura, para defender sus ovejas de los lobos. En realidad, le hubiese ido mejor en la panadería, pues un tiempo después fue devorado junto a su rebaño por una jauría de Garras Rojas descontrolados; Donna sólo se hubiese comido el pan.


Imagen: Wolf wallpaper, de animalwall.xyz

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Gérmenes infectos https://naufragio.net/germenes-infectos/ https://naufragio.net/germenes-infectos/#respond Fri, 14 Sep 2018 12:00:27 +0000 https://naufragio.net/?p=3458 El siguiente documental fue publicado por la cadena de televisión Sierra 41 tras el arresto de las hermanas criminales conocidas como las Ladronas del Asco. Tras la reciente huída de la cárcel de máxima seguridad para Aumentados, El Bastión, la televisión pública ha comenzado a emitir de nuevo la historia de las hermanas Pérez-Guzmán, un […]

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El siguiente documental fue publicado por la cadena de televisión Sierra 41 tras el arresto de las hermanas criminales conocidas como las Ladronas del Asco. Tras la reciente huída de la cárcel de máxima seguridad para Aumentados, El Bastión, la televisión pública ha comenzado a emitir de nuevo la historia de las hermanas Pérez-Guzmán, un macabro relato lleno de engaños, muertes y envenenamientos. Pasen y vean los gérmenes infectos de la civilización, unos seres tan increíbles como sorprendentes y malignos.

Cuando llegaron al mundo, fue una auténtica bendición para su familia. Sus padres, acaudalados empresarios de la capital española, estuvieron intentando su concepción durante varios meses antes de que llegase la gran noticia. Tras pasar por diversos estudios de fertilidad y laboratorios, finalmente Gerardo Pérez-Guzmán y su mujer Hermenegilda Guzmán de Bordiú concibieron descendencia. No obstante, las niñas no estaban destinadas a convertirse en personas de provecho, sino en retorcidas sociópatas ansiosas de sangre.

Desde muy pequeñas ya mostraron indicios de crueldad y satisfacción al causar dolor de forma gratuita. Uno de los incidentes más escabrosos fue cuando envenenaron a la niñera y enterraron su cuerpo en el copioso jardín del chalé familiar de la Moraleja, dejando su pálido antebrazo sobresalir de la tierra removida como monumento macabro. Dicho asesinato fue ocultado por la familia, y la mejor solución que se les ocurrió fue meterlas en un internado, donde dieron rienda suelta a sus perversiones más siniestras torturando al profesorado y al resto de alumnos.

Sus padres no sabían dónde meterse cada vez que el director les llamaba para contarles las últimas lindezas de las pequeñas, hasta que llegó el día en el que, mediante productos químicos comunes, crearon una deflagración en una de las aulas que se llevó por delante a una decena de alumnos inocentes. Ambas observaron la masacre desde lejos, agarradas de la mano, admirando su explosiva obra en una expresión mezcla de asombro y disfrute. La desquiciada y psicótica actitud de las hermanas se hizo imposible de ocultar, y sus padres tuvieron que tomar una solución. El resto de padres del instituto privado exigían las cabezas de las asesinas, y ni siquiera todo el dinero de los Pérez-Guzmán podía tapar las travesuras de Raquel y Natalia. Y, al igual que cuando las enviaron a una institución privada con la esperanza de que la severa actitud de los profesores hiciese mella en su barbárica psique, decidieron expulsarlas de casa, con catorce años recién cumplidos, y cortaron cualquier relación con ellas. Los familiares de los jóvenes asesinados continúan esperando recibir una retribución por los crímenes de estas malhechoras.

Completamente libres y sueltas por un mundo que no sabía hasta dónde podían llegar, las hermanas empezaron una carrera criminal con el único objetivo de acumular joyas, dinero, lujos y caprichos, utilizando los retorcidos y pestilentes conocimientos científicos que desarrollaron en el instituto privado; su modus operandi se extendió a lo largo y ancho de la Península Ibérica, y el terror porque una tienda o un domicilio se convirtiesen en el próximo objetivo de las Ladronas del Asco provocó una ola de pánico y paranoia.

Justo en el momento en el que los Aumentados emergieron en España, las hermanas Pérez-Guzmán se encontraban en Alcantarilla buscando un objetivo para asaltar, y la providencia quiso que se encontrasen con la misteriosa piedra azul, escondida en una de las casas de las 808 Viviendas, un barrio marginal al norte de la ciudad. Un rápido destello les proporcionó nuevas armas naturales para causar más dolor, unas capacidades sobrenaturales y mortales que aprovecharon en sus siguientes robos con violencia. Y aterrorizaron a la población andaluza durante nueve meses más hasta que se atrevieron a asaltar la sucursal bancaria de Aranok, momento en el que se encontraron con la horma de sus zapatos: el Escuadrón de Azca.

El equipo de élite reunido y preparado por Javier Pilares sorprendió a las hermanas en plena ejecución de su abyecto plan, y tuvieron que ser reducidas a costa de la vida de Doña Flora, una de las Aumentadas fundadoras del grupo. Fueron juzgadas rápidamente por crímenes contra la humanidad y su condena de más de 200 años proporcionó la tranquilidad que necesitaba España.

Sin embargo, ni las paredes de El Bastión han bastado para detenerlas. Si alguna vez se las encuentra, contacte de inmediato con las autoridades y no les preste resistencia. Ambas hacen gala de habilidades sobrehumanas: flatulencias explosivas y escupitajos de ácido mortal. Recuerde, disfrutan con el asesinato y la tortura.


Imagen: Chloe Grace Moretz (Fan Art) por jaeflorence.

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