Malas tripas
El blanco de las paredes me hacía daño en los ojos: era incómodo de mirar y la iluminación del pasillo lo hacía aún peor. No me importaba la fila de…
Al otro lado de la puerta
Al principio solo se trataban de pequeños ruidos y la curiosidad de mi gata, que se plantaba ante la puerta horas y horas, como si estuviese observando algo que moraba…