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«El vínculo está roto, el vínculo está roto. Vuelve a mis brazos, vuelve a mis brazos.»

Valeria, alucinando sobre las palabras de Ananasa en sus últimos momentos.

Valeria Parhon fue una ananasi que se vio involucrada en la guerra internacional entre la Justicia Metálica y el Viento de Acero. Desesperada por el férreo control que su mentor aplicaba sobre ella, no tardó en forjar una buena amistad con Rufus Sentinel, un Morador del Cristal, y fue reclutada para ayudar a la formación de nuevos cachorros del clan. A pesar de su evidente diferencia con los hombres lobo, la sangre fría y mente centrada de Valeria ayudó en las distintas etapas del clan: sin embargo, una intervención malintencionada provocó su traición involuntaria hacia sus nuevos aliados y, en el futuro, una muerte cruel a manos de uno de los mandamases de la Justicia Metálica.

  • Lugar de nacimiento: Bucarest, Rumania
  • Fecha de nacimiento: 17 de noviembre de 1982 
  • Raza: Homínida 
  • Auspicio: Viskr
  • Tribu: Ananasi 
  • Rango: 2
  • Posición: Psicóloga de campo 
  • Estado: Asesinada por Henry Beret tras irrumpir en el Edificio Hank de Salt Lake City.
  • Afiliación: Justicia Metálica (vía Anillo del Wyrm), Viento de Acero

Apariencia física

Una mujer joven, de unos veintidós o veintitrés años, con un llamativo cabello negro, largo y liso que enmarcaba su rostro juvenil. Sus ojos, de un azul intenso, transmitían una profundidad de emoción y curiosidad. Sus labios están teñidos de un suave rosa, añadiendo un toque de color a su apariencia natural. Solía vestir con ropa casual, combinando la simplicidad y comodidad del azul y negro.

Pasado

Nació en un hospital de Bucarest, en el seno de una familia bastante adinerada. Su padre era el dueño de una cadena de alimentación muy famosa por todo el país, y su madre era pariente lejana del jefe de estado que estaba actualmente, Nicolae Ceauşescu.

A los tres años de edad, sus padres deciden trasladarse a España, porque la empresa de su padre tuvo un enorme bajón de beneficios y cayó en la quiebra. Llegan a Santander el día 11 de junio de 1985.

Una vez allí, el padre de Valeria comienza a trabajar para el Banco Santander, volviendo a conseguir un nivel de vida parecido al que tenían en su país de origen.

Dos años después, justo cuándo Valeria iba a comenzar las clases, sus padres compraron una casa en el Sardinero y la matricularon en el colegio María Reina Inmaculada.

Valeria pasó su infancia cómo una chica adinerada más, sin tener demasiados problemas con sus compañeros de clase, ya que era bastante guapa y agradable.

El descubrimiento de su naturaleza bête fue una experiencia interesante para ella. Ya desde que tenía uso de razón, le gustaba observar a la gente, y ver cómo respondían ante diferentes situaciones; y ahora, ella estaba experimentado cambios muy extraños y sumamente curiosos.

Mantuvo sus capacidades de cambio ocultas durante un mes, hasta que un hombre llamado Frederick empezó a visitarla después de las clases. Éste sujeto, que también era un ananasi cómo ella, la adoctrinó como su aprendiz, luego de explicarla las nociones básicas sobre la sociedad damhàn. Valeria pertenecía a la misma facción que él, los Tenere, ananasi que siguen a la Tejedora; y su aspecto era el de Viskr, arañas que adoran el orden. El aspecto de Frederick era el de Mirmindon, arañas que adoran conocer secretos y son bastante positivas.

Los padres de Valeria se mostraron reacios al principio, pero cómo ellos ya sabían de antemano que su hija pertenecía a una raza cambiaformas, no mostraron demasiada resistencia al arreglar los papeles legales.

En junio de 1997, tras terminar la E.S.O, Valeria se trasladó junto con su mentor Frederick a Madrid, dónde ella cursaría el bachillerato.

Todo transcurría con una tranquilidad asombrosa; Frederick nunca tenía problemas de dinero, así que la estancia de Valeria en el centro de Madrid se hacía cómoda. Él también se encargaba de instruir a la joven en varias técnicas de autodefensa, aunque ella no mostraba mucha habilidad a la hora de aprenderlas, así que optó por regalarla una pistola junto con una licencia de armas y llevarla al campo de tiro una vez por semana.

Una de las peculiaridades que ella poseía, es que, en determinadas ocasiones, no podía controlar su paso voluntario a la Umbra, por lo que Frederick se esforzó en conseguirla un fylfot especial: un teléfono móvil que estaba vinculado a ella y funcionaba tanto en el Mundo de Carne cómo en la umbra.

De vez en cuándo se alimentaba de jóvenes con los que salía, aunque ella prefería alimentarse de mamíferos cómo perros, gatos, conejos, etc… Valeria pensaba que era mucho más fácil deshacerse del cadáver de un gato que del de un adolescente casi adulto.

A los diecinueve años, Valeria recibió una llamada desde Cantabria. Al parecer, unos secuestradores habían asaltado una casa vecina, y en el transcurso de su huída se encontraron de frente con sus padres. La única familia que había velado por ella durante casi toda su vida había desaparecido, e incomprensiblemente no fue capaz de llorar. Quizás fuera por la maldición de su raza, o quizás por que ya no significaban nada para ella. 

Empezó a querer comprender más aún la psique humana, y el por qué de esas emociones. A la noche siguiente volvía del funeral de sus padres, decidida en hacer la carrera de psicología.

Cinco años después, ella terminaba la carrera con unas notas excelentes. No la movía otra motivación más que el conocer más y más a los humanos. Incluso abandonó las enseñanzas de Frederick por voluntad propia. 

Durante los años de carrera conoció a Roberto Estrella, un conocido médico del hospital de Valdecilla. Éste hacía viajes periódicos a Madrid para visitar a su familia, que vivía allí. Se ganó la amistad de Valeria cuándo, de camino a la universidad, chocó contra el coche de ésta; ya fuese por no querer discutir o simplemente por simpatía, ella siguió viéndole. Incluso llegaron a salir juntos, pero tarde o temprano, gracias a la actitud de Valeria, la relación se rompió. Aunque Roberto no le guardaba ningún rencor; a día de hoy siguen siendo amigos.

Una vez que terminó la carrera, en noviembre de 2003, volvió a trasladarse a Santander, dónde compró un piso en la Calle Castilla y comenzó a buscar maneras de ganarse la vida cómo psicóloga. Aunque a veces, Frederick requería su presencia para realizar diferentes misiones en Madrid y alrededores, Valeria vive siendo consciente de su naturaleza, pero siempre apartándose de ella para poder conocer más la mente humana e intentar ponerla en orden.


Historia

Valeria se unió al clan del Viento de Acero en agosto de 2004. En un principio iba a solicitar su entrada en el clan del Peñasco Blanco, en Cantabria, pero por recomendación de su mentor Frederick, decidió aliarse con el clan de Bilbao, ya que las actividades de los cántabros comenzaban a ser algo «sospechosas».

La prueba de confianza que Rufus Sentinel le propuso a Valeria fue localizar a una Garou que había desaparecido recientemente (Aránzazu Guevara) con un exiliado del Peñasco Blanco (Mauricio Belmonte). No le pareció difícil, así que aceptó.

Tras encontrarlos con facilidad en Zaragoza, les llevó de vuelta al Túmulo del Viento de Acero, dónde tuvieron su castigo. Valeria se ganó la entrada al clan, cómo psicóloga y ayudante de Rufus.

Con la llegada de nuevos cachorros, ella se encargaba de instruirlos en sus nuevas vidas y de colaborar con los que arrastraban problemas con su nuevo cambio. Por la actitud fría y despectiva de Valeria, se ganó muchas enemistades en el clan, sobre todo por parte de Aránzazu e Iris.

Acompañó a Mauricio Belmonte a Copenhague junto con Mireia Washington, Aránzazu Guevara y Joanna Meiers para formar una alianza con el clan de la Corona Congelada. Después de que Terrence McCoil visitas a Aránzazu, interrogándose sobre diversos asuntos de importancia, ella y Mireia decidieron seguir al Morador del Cristal, para averigüar que había conseguido el liderazgo del Peñasco Blanco.

Mireia y Valeria regresaron a Bilbao, mientras Aránzazu descubre la verdad oculta en Copenhague.

Cuándo regresó a su piso en Bilbao, encontró un paquete a su nombre. Dentro del susodicho paquete había una carta de su mentor y un anillo con una gema roja. Lo que no sabía Valeria era que ésta joya era un Anillo de Control Mental y, al ponérselo, declaró su devoción al clan rival del Viento de Acero, la Justicia Metálica, un clan de Moradores del Cristal americanos.

Sin saber que estaba condenando al túmulo, Valeria comenzó a filtrar información sobre la situación exacta del clan y sus intenciones. Gracias a ésto, el Demonio de Fuego y Naviki, Danzantes de Rango 6 y 5, respectivamente, que mantenían una alianza con la Justicia Metálica, lograron infiltrarse y destruir el túmulo.

Aún desconociendo que lo que estaba haciendo estaba en contra de su voluntad, Valeria reveló también la localización de la nueva base en el desierto de México y los objetivos de Rufus Sentinel para reformar el Viento de Acero.

Ella realizaba varias salidas al día para reunirse con miembros del Operativo Gamma 182 y pasarles la información que iba reuniendo respecto al destrozado Viento de Acero.

Fue asignada en una misión pacífica junto a Iris Martínez y Shinsetsu Himitsu para fomentar lazos de alianza con el clan de la Noche Fría, siendo un éxito. Cuándo regresaban a México, el Operativo Gamma 182 intentó destruir el vehículo dónde estaban ellas para borrar de la faz de la tierra a Valeria, ya que no aportaba nada más, pero sobrevivieron las tres.

Fueron conectadas al Mundo Onírico, pero Valeria se libró del control mental y asesinó a todos los científicos que estaban en la sala. Al haberle quitado el anillo, todo el sentimiento de culpa y de daño que había sido suprimido por él volvió a ella, haciéndole sentir miserable.

Sabiendo esto, intentó escapar del lugar con Iris, pero fueron descubiertas por el General Henry Beret. Para ayudar a Iris y a Himitsu a escapar, Valeria asumió su forma Lillian e hizo de escudo humano ante la lluvia de balas de plata, muriendo al instante.

Valeria siempre fue una persona distante que no hizo lazos de amistad con nadie… y por ello, nadie lloró su muerte.


Imagen: Generada por DALL-E 3 | Moon PNG

Por Maurick Starkvind

Aprendiz de escritor desde siempre, rolero empedernido desde los trece y nintendero desde los cinco. Empecé en esto de la creatividad porque no había dinero para los salones recreativos.

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