Las Doce Reliquias de la Era de las Llamas
Las Doce Reliquias son armas y artefactos que pertenecen a un tiempo remoto, cuando la magia aún se comportaba como un incendio: hermosa, útil… y peligrosa. No son copias de ningún mito conocido, pero sí comparten ese sabor de «leyenda cerrada»: piezas únicas, codiciadas, y destinadas a volver a aparecer cuando el mundo ya casi había olvidado sus nombres.
Se sabe que muchos aventureros las han intentado recolectar, pero su ubicación ha sido un misterio desde hace siglos. Si por cualquier motivo, algún inconsciente se hace con uno de estos artefactos, tendrá que ser muy cuidadoso: no sólo es que son muy poderosos, si no que sus núcleos albergan una chispa de la magia auténtica, el poder que fluía por la tierra antes del surgimiento de Nastala.
Escudo de la Tormenta
- Tipo: Escudo grande
- Rareza: Legendaria
El Escudo de la Tormenta es una defensa pesada, ancha y oscura, forjada con un metal grisáceo que parece haber sido arrancado de una nube antes de que ésta rompiese a llover. A pesar de su robustez, es un escudo hermoso, de líneas firmes y elegantes, cuya superficie refleja la luz con un brillo apagado pero cautivador.
En su centro destaca una figura dracónida tallada con gran detalle: una criatura serpentina de fauces abiertas y cuerpo en espiral, como si estuviera emergiendo de la propia tormenta. Sus escamas están grabadas con precisión, y sus ojos parecen seguir al observador con una intensidad inquietante. Finos relieves recorren el resto del escudo, formando patrones que evocan nubes en movimiento y corrientes de viento.
Cuando alguien lo levanta, el aire alrededor se carga de electricidad estática; el vello se eriza, las gotas de lluvia tiemblan antes de caer y los cobardes suelen dar un paso atrás sin saber muy bien por qué. Es un escudo hermoso. Y también es un escudo que aguanta.
Leyenda
Se dice que el Escudo de la Tormenta fue creado por la cólera de Corlagg, la Sierpe Proba, Espíritu Deífico de la Justicia. No nació en una forja común, ni fue entregado como premio a un campeón virtuoso: el relato narra que su origen fue un castigo.
La leyenda cuenta que, durante la Era de las Llamas, un rey sin nombre mandó ejecutar a un centenar de inocentes para ocultar una traición cometida por su propia sangre. Los condenados fueron atados en lo alto de una muralla, bajo un cielo negro, mientras los jueces del reino firmaban sentencias que sabían falsas. Entonces, antes de que cayese la primera espada, el trueno habló; no fue una tormenta natural. Los relámpagos descendieron sobre la ciudad durante toda la noche, no para destruirla, sino para señalarla. Cada torre, cada estandarte y cada tribunal ardió con fuego blanco. Al amanecer, en el lugar donde se alzaba el estrado de ejecución, sólo quedaba un disco de metal ennegrecido, aún caliente, hundido en la piedra.
Los supervivientes afirmaron que aquel escudo no protegía a los culpables. Al contrario: pesaba más en manos de quién mentía, temblaba ante una sentencia injusta y retumbaba como un trueno cuando un inocente era amenazado.
Desde entonces, el Escudo de la Tormenta ha aparecido en manos de guardianes, verdugos arrepentidos, campeones y soldados que decidieron mantenerse firmes cuando todos los demás huyeron. Elige a quienes, llegado el momento, no retroceden ante aquello que saben injusto.
Se vio por última vez durante el asedio de una fortaleza perdida en las Tierras altas de Masthann, donde un único defensor bloqueó durante horas una puerta quebrada por la artillería enemiga. Cuando los refuerzos llegaron, sólo encontraron la entrada calcinada, docenas de cadáveres fulminados por relámpagos… y el Escudo apoyado contra la piedra, cubierto de lluvia.
Propiedades
Blindaje: +1 · Durabilidad: irrompible · Daño: d8
Poderes especiales
El Escudo de la Tormenta no fue creado para vencer, sino para resistir. Sus poderes despiertan cuando el portador se interpone entre el peligro y aquello que considera justo proteger.
- Bastión de Corlagg: mientras lleves equipado el Escudo de la Tormenta, obtienes +2 a las Tiradas realizadas para bloquear ataques cuerpo a cuerpo o a distancia. Este bonificador sólo se aplica si estás usando el escudo de forma activa para bloquear.
- Resiliencia de los justos: una vez por Combate, cuando sufras daño físico tras haber intentado bloquear con el Escudo de la Tormenta, puedes gastar 1 Punto de Esfuerzo para reducir ese daño a la mitad.
- Frío y rayo: el portador tiene Ventaja en las Tiradas realizadas para resistir efectos vinculados al frío, al hielo, al rayo, al trueno o a tormentas naturales y sobrenaturales.
- Riposte del trueno: cuando bloqueas con éxito un ataque cuerpo a cuerpo, puedes gastar 1 Punto de Esfuerzo para liberar una descarga eléctrica contra tu agresor. El atacante sufre tantos puntos de daño por rayo como tu Nivel. Este poder no puede utilizarse contra ataques realizados a distancia.
- Peso del juicio: el Escudo de la Tormenta no tolera la cobardía disfrazada de prudencia. Si el portador abandona deliberadamente a una criatura inocente a la que podía proteger, el escudo queda mudo hasta el siguiente amanecer: no podrá utilizar ninguno de sus Poderes especiales, aunque conservará sus Propiedades normales.
- Firme ante la condena: si el portador protege a una criatura inocente, indefensa o injustamente acusada, no puede ser empujado, derribado ni desplazado contra su voluntad; mientras se mantenga como baluarte de los inocentes, el Escudo emite un trueno grave cada vez que recibe un impacto.
Imagen: generada por una inteligencia artificial
