Auge y caída de Aldorian Tusk

Biografía del Vengador de Blinabar y Tormento de Ceressia, el cruel e injusto Aldorian Tusk, gnomo salvaje de los bosques.

Narrado por Excelsus Thornby Warwickshire, eminente estudioso, representante juvenil del Círculo de Eruditos de la ciudad de Y’Tum e hijo de los Warwickshire.

Entre las ramas caídas de los altos árboles de Blinabar y los jardines florales de Ceressia se escuchan rumores de un valiente bribón que para los nobles es ladrón y para los plebeyos es salvador. Aldorian le llaman, hijo único de los Tusk, unos peleteros que encontraron su fin a manos de la guardia ceressi; desafiaron al señor conde y no quisieron ofrecer su trabajo con la gratuidad que esperaba un noble de su prestigio. Desde el terrible fallecimiento de sus padres, el dolido Aldorian ha reunido a aquellos que se sienten oprimidos por los designios de la nobleza y los caprichos de las clases altas.

Cualquiera que haya perdido o haya estado a punto de perder algo por los tejemanejes de la corte es bienvenido a la familia que recluta Aldorian; aquellos que quieran aprender las artes del engaño y la tortura, son adoctrinados por Bogor el Flaco, un siniestro habitante del bosque que fue abandonado a su suerte en una sucia, húmeda y repugnante celda en la Fortaleza de las Penurias, bajo el control de uno de los generales del conde. Su aliento pútrido y desagradable le recuerda a cada instante los momentos de desesperación que alimentaron su odio. A nadie le gusta Bogor el Flaco, ni siquiera a Bogor el Flaco.

No todos los que reúne Aldorian Tusk tienen el estómago para especializarse en lo que Bogor el Flaco enseña. Los que prefieren cambiar menos su vida y dedicarse al saqueo común y corriente, son enseñados a regañadientes por Colet la Gruesa. Colet siempre quiso seguir los pasos de su madre y ser la mejor panadera del condado, pero un buen día, el capitán de la guardia bebió de más y decidió desfogar sus instintos más comunes con una cualquiera. Quemar la casa de Colet con ella, el cadáver de su madre y sus hermanos dentro fue la guinda del pastel. Y por eso quien se mete con la progenitora de Colet la Gruesa sin conocer su historia acaba por lo menos con un hueso partido. O en una fosa común, ya que el bosque es muy grande y las raíces son muy fuertes.

Con el paso de los años, el grupo de Aldorian Tusk se ha convertido en una verdadera amenaza para los intereses del conde. El monarca del reino empieza a impacientarse cada vez que le llega un mensajero para contarle que, de nuevo, una caravana noble que viajaba por los caminos de Blinabar y Ceressia ha sido asaltada y sus ocupantes asesinados a sangre fría. El mensaje que imparte la justicia de Aldorian no agrada a la nobleza y el rey exige al conde de Ceressia que ponga una solución rápida y efectiva.

Durante varias semanas, el bosque de Blinabar arde bajo el fuego purificador de los esbirros del conde en busca de los fieles al ejecutor Tusk. La constante persecución agota a todos sus hombres y el vengador se plantea entregarse a la pérfida armada del condado con la esperanza de que sus aliados, leales durante tantos años, puedan partir en busca de una vida mejor. Pero la traición mancilla las filas de Aldorian Tusk y uno de sus hombres de confianza: Bogor el Flaco, cansado ya de ser el Flaco, tiende una trampa a sus antiguos compañeros y estos caen apresados bajo el férreo yugo del conde.

Encerrado en su celda y listo para enfrentarse a la horca, Aldorian Tusk se pregunta por qué Bogor le ha condenado a sufrir lo mismo que vivió el miserable en la Fortaleza de las Penurias. La respuesta le llega al canoso Tusk en el patíbulo, donde va a ser colgado acompañado de Colet la Gruesa y Bogor el Flaco. Sus otros seguidores no han tenido un juicio tan pomposo y ahora yacen en una fosa común a unos metros de la muralla sur. En sus últimos momentos, Aldorian ignora a la plebe que ha acudido a su ejecución, a los aplausos de los orondos nobles contentos con su próxima muerte y pide explicaciones a su traicionero amigo. Bogor le contesta de forma tajante.

Has tenido todos estos años para derrocar al conde y no lo has hecho. No podía dejar de preguntármelo, Aldorian.

Mientras pronuncia estas palabras, Bogor el Flaco no quita ojo del conde de Ceressia, que observa el espectáculo desde su palco, en lo alto del castillo.

La venganza pasó a un segundo plano cuando el placer del asalto y los nervios de la preparación te hacían bullir la sangre. Hubiésemos seguido así hasta que uno de los dos hubieseis muerto. Yo he acortado esa espera y se la he dado al que tenía todas las de ganar.

Antes de que pueda protestar ante la egoísta decisión de su compañero, los tres líderes de la Compañía Tusk son ahorcados sin misericordia por el verdugo. El público estalla en una oleada de júbilo y se aplaude la muerte del bandido que había arrebatado la tranquilidad durante tantas estaciones a los habitantes de Ceressia; al otro lado del foso, el bosque de Blinabar se ha convertido en un páramo humeante gracias al esfuerzo de la guardia ceressi.

El conde moriría tres días después víctima de un copioso banquete patrocinado por el rey para celebrar la captura y ejecución de Aldorian Tusk. Hay quienes dicen que fue retribución por haber acabado con un buen hombre. Otros dicen que las tierras del condado fueron traspasadas a un noble orfebre que iba a ser el artista que forjaría la siguiente corona real y la inesperada muerte de su dirigente facilitó la burocracia del proceso.

De un modo u otro, las asunciones de Bogor el Flaco se hicieron reales. Los enfrentamientos entre los rufianes del bosque de Blinabar y los caballeros ceressíes finalizaron en cuanto Aldorian Tusk y su archienemigo, el conde de Ceressia, fueron enterrados.


Imagen: Precision 2D Fantasy Character – Archer Halfling Ranger

Maurick Starkvind

Aprendiz de escritor desde siempre, rolero empedernido desde los trece y nintendero desde los cinco. Empecé en esto de la creatividad porque no había dinero para los salones recreativos.

TwitterFacebookPinterestYouTube

Deja un comentario