Marlak Fuegosombrío

Marlak Fuegosombrío

Aventureros de Ylat

Orígenes

Cuando el imperio de Malasthar arrasó gran parte de las tribus salvajes moradoras de las laderas norteñas de los Picos Matanza, muchos iblisios se unieron a la causa para asesinar y guerrear por placer. El odio que bullía entre los malasthinos y los éileros era injustificado, y databa de siglos atrás, cuando las dos especies se enfrentaron por el control de unos antiguos territorios. Marlak nunca conoció a sus padres, y cuando aún era un joven de doce años, adoptó el sobrenombre de “el Despiadado” tras destacar en el campo de batalla como uno de los capitanes más crueles y calculadores del ejército de Malasthar.

Sus hombres le fueron fieles hasta que, mientras asaltaban una aldea de aberrantes medio elfos, Marlak se adentró en el bosque cercano. En un claro iluminado por un aura roja antinatural encontró un misterioso altar fabricado con piedra negra y decorado con grabados demoníacos. Él sabía leer y escribir rasmálico, la lengua prohibida de los diablos, pero jamás había encontrado un santuario como tal. Los soldados que le acompañaban se pusieron nerviosos, y propusieron a su capitán destruir tal abominación herética, pero Marlak ya conocía lo que se encontraba oculto en el interior de la piedra negra. Con un rápido movimiento de espada, decapitó a sus antiguos aliados y vertió su sangre en las aberturas superiores, para alimentar a las diabólicas fuerzas que se retorcían en las profundidades del altar.

El ser que se encontraba encerrado no tardó en responder a su ofrenda, materializándose como una siniestra sombra que bullía en azabache y en carmesí. Semejante entidad era una bestia antigua, un deleznable demonio que vivió en sus carnes la Era de las Llamas, y que fue sellado por los ancestros del Reino de Éilerenn. El gesto de Marlak le hizo ganarse la simpatía de la criatura, que a cambio de su tardía liberación le propuso forjar un pacto: el Despiadado se aprovecharía de su poder arcano, de sus capacidades esotéricas y del conocimiento que reunió a lo largo de su vida como demonio, y Marlak recolectaría almas, posesiones y sabiduría terrenal para preparar la llegada de una horda mefistofélica a la tierra.

Existe una leyenda negra entre los pueblos al sur de Malasthar, que cuenta como un general malasthino fue tentado por un demonio a cometer los actos más atroces y viles para recibir poderes increíbles, pero que el precio que tuvo que pagar al final le costó la vida de los suyos y de sus deseos. Aquel general, maldito y ardiendo en llamas blasfemas, aún vaga por los caminos exigiendo la expiación de sus pecados. Marlak era consciente de que pactar con un ser tan antiguo y poderoso iba a ser demasiado arriesgado, por lo que prefirió aplazar el trato. Sabía que el demonio estaba a su merced, y que sin su ayuda continuaría encerrado en las profundidades de su prisión.

Cada década, Marlak visitaba el santuario de aquel abominable ser para ofrecerle la sangre y las almas de quienes le habían traicionado o decepcionado. Gracias al limitado poder que había obtenido de dicho pacto, se había convertido en un aventurero exitoso, y pudo establecerse en una ciudad capital tras dejar de lado su apodo y asumir una identidad más “civilizada”. Los soldados malasthinos continúan perpetuando la leyenda del general loco que sacrificó a su compañía a un diablo poderoso, pero que nunca regresó para ser ejecutado.

Objetivos

Marlak Fuegosombrío es un brillante magnate de los negocios y un importante noble de la ciudad de Shadaleen, pero mantiene su pasado y sus prácticas como brujo demoníaco ocultas de la sociedad. Gracias a su experiencia como militar y aventurero, ha formado una extensa red de contactos y favores que sostiene su posición como hombre influyente.

Pero sabe que en algún momento, el ser encerrado bajo ese altar de obsidiana reclamará su parte del trato, y lleva preparándose para enfrentarse a una criatura tan antigua y poderosa desde que lo encontró.

Creencias

La religión es un aspecto incómodo pero necesario según la opinión de Marlak Fuegosombrío. De cara a eventos públicos y su vida como un ciudadano más, alega ser fiel a las enseñanzas de Ylathia, la Precursora; incluso participa en actos benéficos y da discursos en las iglesias importantes.

Marlak comprende que sus poderes arcanos proceden de una fuente inefable que ansía su servidumbre, por lo que hace todo lo posible para separar sus actos religiosos de las ceremonias de poder que celebra para mantener sus sortilegios de brujo.

Aspecto

Un iblisio de unos cuarenta años que ha envejecido especialmente bien. Suele vestir con ropas de seda, muy decoradas y cuidadas en las que destacan el rojo y el negro. Su piel es carmesí, tonalidad que comparte con sus afilados cuernos y sus inquisitivos ojos. Mantiene su cara libre de cualquier vello molesto, excepto una perilla alargada y bien cuidada.

Atributos

  • Físico: 5
  • Agilidad: 6
  • Mente: 8
  • Intuición: 7
  • Presencia: 9

Rasgos

  • Procedente de las tribus iblisias al norte de los Picos Matanza.
  • Se ha hecho a sí mismo explotando al máximo sus capacidades.
  • Forjó un pacto con una entidad demoníaca, del cual se aprovecha temerosamente.
  • Asesinó a su compañía cuando formaba parte del ejército malasthino, dando lugar a una leyenda negra.
  • Sabe que tarde o temprano tendrá que pagar sus pecados.

Equipamiento

  • Cuchillo ritual ornamentado
  • Atuendo de seda carmesí
  • Tomo de runas con varias localizaciones personales
  • Cartera repleta

Imagen: Character art Season 2 – Tieflings en Pinterest

Maurick Starkvind

Aprendiz de escritor desde siempre, rolero empedernido desde los trece y nintendero desde los cinco. Empecé en esto de la creatividad porque no había dinero para los salones recreativos.

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