Diario de Kael

Selina

Selina tiene nombre de centinela, de acechadora. Me inquieta cuando la veo caminar con aires de superioridad por las pasarelas superiores de la aldea. No le gusta jugar con nosotros y se toma la vida demasiado en serio. No me extraña, se ha esforzado mucho en ganarse la posición que ocupa. Selina es una de las guardianas de la comunidad y es su responsabilidad asegurarse de que ningún intruso amenaza nuestra seguridad. Fue la primera en darse cuenta de la llegada de Sheol y la primera en proponer degollarlo. ¡Menos mal que yo estaba por ahí!

Aunque su exterior es duro y frío como la corteza del roble más viejo, Selina tiene buen corazón. La he podido ver alguna vez tumbada en el tejado de su cabaña con una sonrisa de satisfacción al sentir la suave brisa del viento al acariciar su pelaje parduzco. Por supuesto, su expresión cambió en cuanto se percató de mi presencia. Yo creo que le gusta hacerse la dura.

Para ella, su labor es la más importante y lo único que le importa. Padre dice que Selina ha tenido que sufrir un trauma desconocido para nosotros y que lo lleva dentro, grabado a fuego en su corazón. Es una de las pocas gatónidas que no tienen cola. Tiene un pequeño bulto vestigial al final de su espalda, pero eso no evita que sea tan ágil -¡o más!- que cualquiera de nosotros. No soporta a otras criaturas que no sean de los nuestros; nunca nos ha explicado por qué –y creo que nadie tiene ganas de preguntárselo-. Su fiereza es buena para la aldea y su inquietud nos ha salvado más de una vez. Pero su mirada melancólica me preocupa. Me preocupa que no nos considere su familia y seamos una carga para ella. Que se aburra de nosotros y se marche, para perderse en la lejanía con la única compañía de sí misma.

Selina no se relaciona con muchos en la aldea. Habla con Padre para ponerle al día con lo que ha sucedido en su turno de vigilancia y con el viejo Cocky para abastecerse de alimentos. Por lo que sé, a Selina le encantan los peces, pero odia el contacto con el agua. Por eso adora la rica pesca de Cocky, nuestro peludo y gruñón pescador.

Me gustaría que fuese un poco más abierta conmigo. Yo sólo quiero juguetear un poco y alegrarle. De vez en cuando, intento perseguirla y jugar a las carreras, pero en seguida me supera y me mira con condescendencia, con sus penetrantes ojos amarillos, desde una pasarela superior. Creo que le gusta jugar para ganar. Y se le da bien.

¿Cómo podría hacer para caer mejor a Selina?


Imagen: Selina por Amy Kuroi An’ei

Maurick Starkvind

Aprendiz de escritor desde siempre, rolero empedernido desde los trece y nintendero desde los cinco. Empecé en esto de la creatividad porque no había dinero para los salones recreativos.

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