Diario de Kael

Sheol

Sheol tiene nombre de lugar olvidado, un sitio al que nadie va excepto aquellos que están perdidos. Sheol tiene el pelaje blanco con pequeñas manchas negras aquí y allá; una de ellas le cubre por completo el ojo derecho y le da un aspecto divertido. Él dice que es un pirata de los maullidos, no sé si bromeando o en serio. Aunque no hace honor a su nombre, es un joven risueño e inocente que lo único que quiere es no sentirse solo. No le puedo culpar, todos queremos lo mismo.

Fue el último en llegar a la aldea. La noche estaba rabiando entre lluvia y truenos, pero él recorrió todo el bosque en busca de nuestro refugio. Decía que iba a quedarse unos días y después proseguir su viaje. Parecía tan indefenso que no pudimos decir que no. Más adelante nos dimos cuenta de que su estancia no iba a ser tan corta como afirmó en un principio. Tenía miedo de estar solo.

Fue rechazado por la mayoría al principio, somos así de hoscos, pero poco a poco, se iba esforzando en ser uno más de la comunidad. Nosotros los gatónidos nunca viajamos más allá del linde del bosque, pero Sheol decía venir de otro lugar. También decía no acordarse de nada antes de su llegada a la aldea, pero no éramos nadie para juzgarle. Ahora estaba bajo nuestra protección.

A Sheol le gusta ver cómo nos bañamos. Le parece extraño, ya que él simplemente se mete en el agua. ¡En el agua! Es el único gatónido que conozco que no tiene ningún problema en mojarse.

Hizo buenas migas conmigo, aunque con la princesa no se llevaba tan bien. La naturaleza juguetona de Sheol chocaba con el carácter arisco de mi hermana. Se pasaba días subida en su cabaña gruñendo al suelo mientras el joven la observaba con las orejas cabizbajas. Padre dice que Sheol tendrá que esforzarse mucho más si quiere continuar viviendo con nosotros. Aquí todos ponemos un poco de nuestra parte para poder sobrevivir. Los malvados pieles verdes nos atacan de vez en cuando y necesitamos guerreros hábiles para rechazar sus invasiones. Me temo que Sheol no tiene pinta de ser un gran luchador ni un estratega. Me daría mucha pena que se viese expulsado.

¿Cómo puedo ayudar a Sheol? ¿Encontraré la respuesta aquí, mi diario?


Imagen: Sheol por Maurick Starkvind

Maurick Starkvind

Aprendiz de escritor desde siempre, rolero empedernido desde los trece y nintendero desde los cinco. Empecé en esto de la creatividad porque no había dinero para los salones recreativos.

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