Las Doce Reliquias de la Era de las Llamas

Las Doce Reliquias son armas y artefactos que pertenecen a un tiempo remoto, cuando la magia aún se comportaba como un incendio: hermosa, útil… y peligrosa. No son copias de ningún mito conocido, pero sí comparten ese sabor de «leyenda cerrada»: piezas únicas, codiciadas, y destinadas a volver a aparecer cuando el mundo ya casi había olvidado sus nombres.

Se sabe que muchos aventureros las han intentado recolectar, pero su ubicación ha sido un misterio desde hace siglos. Si por cualquier motivo, algún inconsciente se hace con uno de estos artefactos, tendrá que ser muy cuidadoso: no sólo es que son muy poderosos, si no que sus núcleos albergan una chispa de la magia auténtica, el poder que fluía por la tierra antes del surgimiento de Nastala.

Bastón de Nastala

  • Tipo: Foco de conjuros
  • Rareza: Legendaria

Ésta vara alta y extraordinariamente ligera, está formada por un material que no termina de parecer madera, piedra ni metal. Su superficie es de un blanco nacarado atravesado por finísimas vetas azuladas, que se iluminan lentamente cuando alguien manipula la Urdimbre en sus proximidades.

La parte superior se abre en tres brazos curvos que sostienen un cristal transparente, suspendido sin contacto alguno con el bastón. En su interior no hay gema, líquido ni fuego: únicamente un pequeño punto de luz blanca que se deforma constantemente, adoptando figuras geométricas imposibles antes de regresar a su forma original.

No desprende calor ni electricidad, tampoco vibra ni emite vientos gélidos. Sin embargo, cualquier arcanista que lo toque siente inmediatamente algo difícil de describir: la magia alrededor parece más sencilla. Las fórmulas se ordenan en la memoria, las palabras de poder resultan evidentes y hasta los sortilegios más complejos parecen, durante un instante, tremendamente fáciles. Esa sensación es precisamente lo peligroso.

Leyenda

Los relatos sitúan la creación del Bastón de Nastala poco después del surgimiento de la Señora de lo Arcano, cuando los mortales comenzaron a comprender que la magia que había devastado la Era de las Llamas ya no podía ser manipulada de la misma manera.

Los primeros arcanistas de aquella nueva época no disponían todavía de escuelas, órdenes ni grandes tratados. Aprendían observando los restos de una magia mucho más antigua, experimentando con fragmentos de conocimiento que apenas comprendían y muriendo con frecuencia cuando sus conclusiones resultaban equivocadas.

Un reducido círculo de estudiosos decidió crear una herramienta que les permitiera aproximarse a la Urdimbre sin tener que dominarla por la fuerza. Durante años recopilaron cristales nacidos en lugares donde la magia auténtica había dejado cicatrices, restos de focos destruidos durante la Era de las Llamas y páginas supervivientes de grimorios cuyos alfabetos ya nadie podía leer.

La tradición afirma que Nastala observó aquel trabajo; no intervino, no les entregó instrucciones ni descendió para bendecir la obra. Simplemente permitió que continuasen. Cuando los arcanistas ensamblaron finalmente el bastón, el cristal de su extremo comenzó a flotar por sí mismo. Todos los Conjuros preparados por quienes se encontraban en la sala desaparecieron inmediatamente de sus mentes y, durante unos segundos, los presentes fueron capaces de contemplar la Urdimbre desnuda: una red infinita de conexiones, posibilidades y caminos mágicos extendiéndose por toda la realidad.

Sorprendentemente, tres de ellos murieron y dos perdieron para siempre la capacidad de lanzar Conjuros. El último comprendió, claro que comprendió. Desde entonces se atribuye al Bastón de Nastala la capacidad de mostrar al arcanista no cómo imponer su voluntad sobre la magia, sino cómo encontrar el camino de menor resistencia a través de ella.

Durante siglos pasó de maestro a discípulo, apareciendo en algunas de las primeras escuelas arcanas y desapareciendo después durante generaciones. Muchos de los grandes tratados sobre magia afirman haber sido escritos por alguien que, en algún momento de su vida, sostuvo el Bastón. Su último portador conocido fue un viejo arcanista que emprendió un viaje hacia el Pozo del Caos asegurando que quería «devolver una pregunta a quien la había formulado». Contra toda duda, nunca regresó.

Propiedades

El Bastón de Nastala puede utilizarse como Foco para lanzar Conjuros de cualquier Escuela de magia.

Además, mientras lo utilice como Foco, el portador obtiene +1 a sus Tiradas de lanzamiento de Conjuros.

Poderes especiales

El Bastón de Nastala no contiene una reserva de magia. Su función es mucho más peligrosa: permite comprender, aunque sea durante unos instantes, cómo fluye realmente la Urdimbre.

  • Cauce perfecto: cuando falles una Tirada de lanzamiento de Conjuro utilizando el Bastón como Foco, puedes gastar 1 Punto de Esfuerzo para repetirla. Debes conservar el nuevo resultado, incluso si es peor.
  • Conocimiento prestado: una vez al día, puedes gastar 1 Punto de Esfuerzo para lanzar un Conjuro que conozcas sin consumir su Espacio de Conjuro, uso, carga o Recurso correspondiente. El Conjuro debe pertenecer a un Círculo que puedas lanzar normalmente.
  • Magia desnuda: cuando un Conjuro lanzado mediante el Bastón cause daño de fuego, frío, rayo, ácido, veneno, radiante, impío o cualquier otro elemento similar, puedes gastar 1 Punto de Esfuerzo para convertir todo su daño en daño mágico puro. Este daño ignora resistencias relacionadas con elementos concretos, aunque no protecciones contra la magia.
  • Torcer la fórmula: antes de lanzar un Conjuro puedes gastar 1 Punto de Esfuerzo para modificar ligeramente uno de sus parámetros: duplicar su Alcance, aumentar su duración en un rango razonable o cambiar el punto de origen de su efecto a otro lugar que puedas ver. El Cronista tiene la última palabra si la alteración contradice la naturaleza fundamental del sortilegio.
  • Contemplar la Urdimbre: una vez por Aventura, el portador puede emplear 1 Intervalo concentrándose únicamente en el Bastón. Durante ese tiempo percibe la estructura mágica del lugar en el que se encuentra: barreras, maldiciones, portales, Conjuros activos, objetos mágicos y otras anomalías arcanas quedan expuestas ante sus sentidos. El Cronista debe revelar su presencia y naturaleza general, aunque no necesariamente todos sus secretos.
  • Demasiado conocimiento: cada vez que el portador utilice tres o más Poderes especiales del Bastón antes del siguiente amanecer, deberá superar una Tirada de Mente. Si falla, queda temporalmente abrumado por la comprensión de la Urdimbre: perderá 1 Punto de Esfuerzo máximo hasta descansar al menos 48 horas sin usar el Bastón y sufrirá intensas visiones de patrones mágicos superpuestos sobre la realidad.

Imagen: generada por una inteligencia artificial

Por Maurick Starkvind

Aprendiz de escritor desde siempre, rolero empedernido desde los trece y nintendero desde los cinco. Empecé en esto de la creatividad porque no había dinero para los salones recreativos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.